
CARACTERISTICAS
Y CALIDAD DE LAS AGUAS DEL LAGO
1.1
Hidroquímica del Lago y sus tributarios
La
salinidad de las aguas de los afluentes del lago está comprendida
entre 5 y 10 mM/l, relativamente alta si se la compara a otras aguas continentales
(2 mM/l) (MEYBECK, 1979), lo que revela una fuerte erosión química.
La mayoría de las aguas proviene de formaciones volcánicas
y sedimentarias; su salinidad varía entre 5 y 20 mM/l, con fuertes
variaciones estacionales, pudiendo variar de uno a tres entre las aguas
de crecida y las de estiaje. Sus contenidos en HCO 3 , SO 4 y Cl, son
aproximadamente iguales, por lo que no presentan un perfil dominante.
La
salinidad promedio de las aguas del lago es de 898 mg/l , siendo los afluentes
los únicos contribuyentes en sales disueltas. Las pérdidas
en sales se producen por tres medios: por el río Desaguadero, por
infiltración, y por sedimentación. El pH medio varía
entre 8,2-8,7, y la alcalinidad es de aproximadamente 0,1 mE/l.
En
época de estiaje o de inicio de crecida, las aguas pueden tener
un perfil cloruro-sódico por un enriquecimiento de las aguas en
Cl - y en Na + en los cursos inferiores de los ríos. El régimen
hidrológico del lago es tal, que las aguas fluviales deberían,
en promedio, concentrarse en un factor de 4,7, lo que es cierto para Na
+ y Cl - , pero no para los otros elementos disueltos, para los que el
factor es más débil, debido a la sedimentación química.
Globalmente, las pérdidas por sedimentación representan
28,5% de los aportes fluviales, 77,5% en el Lago Mayor y 22,5% en el Lago
Menor. Las pérdidas por infiltración representan 40%, 68%
en el Lago Mayor y 32% en el Lago Menor. El Desaguadero evacúa
solamente el 11,4% de los aportes fluviales.
La
renovación anual de las reservas en sales disueltas es débil
en el Lago Mayor, para los elementos mayores varía entre 0,20 (Na
y Cl) y 0,50% (HCO 3 /CO 3 y Ca). Es mucho más importante en el
Lago Menor, donde varía entre 1,6 a 1,7 (Na y Cl) y 6,5 a 7,2%
(HCO 3 /CO 3 y Ca). Por lo tanto, el lago Titicaca es un medio muy
estable y la irregularidad de los aportes en agua y en sales disueltas
no modifica de manera notable la composición química de
sus aguas, por lo menos en el Lago Mayor.
1.2
Flujos de materias disueltas y en suspensión en algunos tributarios
y en el río Desaguadero
Un
estudio (WASSON Y MARIN, 1988) ha permitido obtener una serie de datos
sobre la hidrología, la hidroquímica y la materia en suspensión
de dos pequeños afluentes bolivianos del lago Titicaca, los ríos
Tiwanaku y Jacha Jahuira (o Keka). Estos dos ríos cuyos módulos
anuales son próximos a 1 m 3 s -1 , provienen de cuencas vertientes
con características muy diferentes, ya que el primero está
situado enteramente en el Altiplano, mientras que el segundo se extiende
hasta un valle glacial de la Cordillera Oriental.
Están
completadas por observaciones sobre los ríos Suchez y Desaguadero
(GUYOT et al., 1990), con el fin de precisar los regímenes y los
balances de los flujos de materias llegando al lago, y luego exportados
por el río Desaguadero.
Bajo
la influencia de un régimen idéntico de precipitaciones,
caracterizado por una época de lluvias bien marcada de diciembre
a marzo, los afluentes del lago Titicaca presentan generalmente un período
de aguas altas de enero a marzo. En cambio, en el río Desaguadero,
cuyo caudal está directamente influenciado por el nivel del agua
en el lago Titicaca, las aguas altas se prolongan hasta el mes de mayo
debido a la inercia ligada al volumen del lago.
Los
contenidos en materias disueltas y en suspensión evolucionan de
manera muy diferente en los ríos Tiwanaku y Jacha Jahuira. En el
primero, la evolución de los caudales ocasiona grandes variaciones
en los contenidos en solución y en suspensión, mientras
que en el segundo, los contenidos permanecen más bajos y
notablemente estables en el curso del ciclo hidrológico.
Estas
diferencias se deben relacionar a las características geológicas
y geomorfológicas de las cuencas vertientes.
Los
regímenes de las materias en suspensión de los ríos
Suchez y Desaguadero presentan, así como el del río Tiwanaku,
una característica común: lo esencial del transporte sólido
se efectúa durante las aguas altas.
La
uniformidad aparente de los índices de erosión químicas
(soluciones) son del orden de 10 t km -2 año -1 en los tres tributarios
del lago estudiados pese a la disparidad de sus situaciones geográficas.
A
la inversa, los índices de erosión mecánica son muy
variables en función de la localización de las cuencas vertientes
en el Altiplano o en la cordillera.
Esta
región del Altiplano parece pues caracterizada por un índice
de erosión global (soluciones+suspensiones) del orden de 60 a 120
t km -2 año -1 , mientras que los resultados obtenidos en los ríos
Suchez y Jacha Jahuira conducen a índices cuatro veces menos elevados
(de 14 a 30 t km -2 año -1 ) para la vertiente oeste de la Cordillera
Oriental.
Actualmente,
la ausencia de datos concerniendo las MES de los otros afluentes del Titicaca
impide establecer un balance global (soluciones+suspensiones) de los flujos
de materias entrando en el lago.
1.3
Los movimientos verticales del agua y sus consecuencias sobre la distribución
de algunos elementos disueltos
Las
variaciones espaciales si bien pueden ser horizontales o verticales, en
un lago de las características como el Lago Mayor, que se encuentra
estratificado en la mayoría de los meses del año y que,
por lo general, se mezcla más o menos completamente por un corto
período durante el invierno, sin dejar de reconocer que existen
ciertas variaciones horizontales en las concentraciones de algunos elementos
disueltos de acuerdo a las características particulares de los
lugares de muestreo (por ejemplo, cerca de la desembocadura de los ríos),
son de mucho mayor interés. A nivel general, conocer las variaciones
y movimientos verticales de los nutrientes que se producen en el transcurso
de las estaciones anuales, en razón de la existencia, localización,
modificación y destrucción de la termoclina en el metalimnio
del lago es importante. Esta termoclina, actuando como una barrera, limita
la homogeneización y disponibilidad de los nutrientes para su utilización
por los productores primarios en la zona trofogénica, la única
donde existen condiciones de iluminación suficientes para la realización
de la fotosíntesis. En relación con lo mencionado, es asimismo
importante estudiar los procesos o mecanismos que influyen en la magnitud
de estos movimientos verticales y en la concentración de estos
nutrientes.
La
regulación hídrica indica que las transferencias anuales
de las aguas en el Titicaca son muy débiles en relación
a su volumen, es por esta razón que no se puede esperar movimientos
longitudinales (horizontales) importantes; en cambio, en un lago tan grande
existen movimientos verticales de gran amplitud.
La
mezcla de las aguas está controlada por 2 factores:
-
Los vientos, que provocan directa e indirectamente las corrientes de turbulencias.
-
La estratificación térmica de las aguas durante un gran
período del año.
Se
precisa la importancia de la mezcla de las aguas durante el año
con la ayuda de los perfiles verticales de temperatura y sus consecuencias
sobre la actividad biológica del plancton, mediante la distribución
del O 2 y CO 2; y, sobre la actividad de las diatomeas por la distribución
de la sílice disuelta. Esta mezcla de las aguas es muy eficaz en
los meses de agosto y septiembre, favoreciendo enormemente la difusión
de los elementos disueltos, y presentando un gradiente vertical de concentración.
De esta manera, todo el medio acuoso permanece oxigenado, por lo tanto
la mineralización de la materia orgánica es más completa
en presencia de O 2 que en su ausencia (en este último caso, habría
una descomposición de la materia orgánica incompleta por
fermentación).
El
reciclaje de las sales nutritivas es más completo, favoreciendo
una mejor producción de materia orgánica en el medio lacustre,
que repercute en un aumento de los peces. Lo mismo ocurre con la sílice,
su rápida difusión del fondo hacia la superficie, por la
disolución de los esqueletos silicosos, aumenta la posibilidad
de desarrollo de las diatomeas.
El
metabolismo del lago aparece finalmente bueno por dos razones principales.
La existencia de estratificación térmica durante gran parte
del año, constituye una barrera sobre la cual sedimenta el plancton
muerto. Luego, a este nivel existe una mayor mineralización y consumo
de O 2 ; por lo tanto, el resto del plancton muerto que cae hasta el fondo,
necesita para su mineralización una cantidad de O 2 menor a la
utilizada a nivel de termoclina. Como la reoxigenación de las capas
superiores es más fácil que en las profundas, y como la
mineralización se efectúa principalmente en la termoclina,
la reoxigenación global del lago es más eficaz.
Por
otro lado, esta barrera es muy débil debido al hecho de que la
estratificación térmica o, en otras palabras, la resistencia
térmica, no es muy pronunciada porque la diferencia de temperatura
entre el epilimnio y el hipolimnio es muy reducida (2-3 ºC), ya que
por lo general en otros lagos ella es mayor; eso favorece la circulación
de los elementos químicos disueltos.
Así,
en invierno, durante los meses julio, agosto y septiembre, hay, como se
muestra en la Figura 1, total ausencia de estratificación térmica
en el Lago Mayor, con una máxima en la superficie de 12 ºC
y una mínima de 11 ºC a profundidades mayores de 120 m. En
cambio, en verano, en los meses de diciembre, enero, febrero y marzo,
se forma un termoclina estable entre 50 y 70 metros de profundidad que
resulta de una ausencia de vientos fuertes y del calentamiento de las
aguas superficiales. Existen pues, tres capas diferenciadas, una superior
con aguas superficiales calientes (14 ºC), una intermedia a 13 ºC,
con un gradiente de temperatura de 0,15 ºC por metro, y una capa
inferior con aguas más frías (11ºC).

Figura
1. Estratificación térmica |