Copacabana, Bolivia.– Con el objetivo de promover la preservación del medio ambiente y la protección del lago Titicaca, el nadador irlandés John Curley realizó con éxito un cruce a nado continuo de 16 kilómetros, desde la Isla Koa, en la Isla del Sol, hasta la Isla Yumani, en Copacabana (Bolivia), completando el recorrido en un tiempo de 5 horas y 43 minutos.
La travesía, protagonizada por John Curley, fue impulsada por Steven Munatones, representante de la World Open Water Swimming Federation (Federación Mundial de Natación en Aguas Abiertas), como una iniciativa deportiva de alcance internacional orientada a sensibilizar sobre la importancia de la conservación de los ecosistemas acuáticos, en particular del lago Titicaca, cuerpo de agua compartido por Bolivia y el Perú, ubicado a 3.810 m s. n. m.

El cruce contó con observación internacional oficial, a cargo de Claire O’Connor, lo que permitió garantizar el cumplimiento de los estándares establecidos para el nado en aguas abiertas. Asimismo, el nadador desarrolló un proceso previo de planificación técnica y pruebas de resistencia, acompañado por su entrenador Ger Kennedy.
La actividad se llevó a cabo mediante una coordinación binacional e interinstitucional, en la que participaron la Autoridad Binacional Autónoma del Lago Titicaca (ALT), la Cancillería de Bolivia, la Embajada del Perú, la Fuerza Naval de Bolivia, así como las autoridades de Migración de ambos países, asegurando una ejecución ordenada y segura en aguas binacionales.
La ALT, a través de sus funcionarios Julio Arancibia R. y David Maldonado, brindó apoyo institucional a esta iniciativa, reafirmando su compromiso con la gestión binacional del lago Titicaca, la cooperación regional y el respaldo a actividades que contribuyen a la sensibilización ambiental y la protección de este ecosistema estratégico.

La travesía oficial se realizó el 1 de enero de 2026, con el acompañamiento de la Fuerza Naval de Bolivia, que garantizó las condiciones de seguridad durante todo el recorrido. Previamente, entre el 28 y el 30 de diciembre de 2025, se desarrollaron actividades de recepción de la delegación, planificación del recorrido y pruebas de resistencia como parte del proceso preparatorio.
Este cruce a nado, liderado por el nadador John Curley, constituye una acción simbólica de alto valor deportivo y ambiental, que pone en evidencia la importancia del trabajo conjunto entre instituciones y países para la preservación del lago Titicaca, patrimonio natural y cultural de la región.



